El juego teatral en la educación tiene como objetivo generar un espacio para la creatividad grupal.
A través de los roles específicos de actor, autor, escenógrafo, espectador o crítico, los chicos desarrollan habilidades para la construcción en el espacio y la relación con los objetos y con los otros, en una interacción espontánea de historias y personajes.
Esto implica un proceso colectivo, donde se pone en juego la capacidad de organizarse para lograr un producto creativo, trabajando desde la distribución del espacio y materiales, la elección de temas y personajes, acuerdos de convivencia y tolerancia a los límites.
Así, se favorece el desarrollo de la adaptación, espontaneidad, expresión y comunicación, por medio de un lenguaje sensible y alegre como es el del teatro.