Nuestro principal desafío en la enseñanza de la matemática es el de construir con los niños un aprendizaje significativo.

Para que la solución de un problema matemático esté llena de sentido y resulte agradable, el niño necesita primero haberse enfrentado al problema, haber comprendido en qué consistía y haber sentido genuina curiosidad por conocer la solución.

En la clase de matemática el aporte del o la docente se centra en el planteo de buenos problemas, en la ayuda a los niños para sostener la búsqueda de soluciones, en la coordinación de la interacción entre los niños, proponiendo nuevas preguntas a partir de los debates que se sostienen, produciendo formulaciones de las ideas que circularon en un momento de trabajo y promoviendo prácticas para provocar el dominio de las herramientas que se ponen en juego.

Desarrollamos esta propuesta con el asesoramiento de profesores de matemática que trabajan en equipo junto a las docentes –y en ocasiones también en el aula, con los chicos– . El equipo docente planifica y discute previamente las actividades específicas que serán llevadas al aula, observa y analiza la respuesta que da cada grupo de alumnos a la propuesta de trabajo y evalúa el resultado de la clase, para volver a planificar a partir del registro de estas experiencias.