Nuestra propuesta en educación física tiene como finalidad lograr un desarrollo armónico del niño, desde que ingresa al Jardín hasta la finalización de su escolaridad primaria.

Para ello, mediante el uso de pelotas, aros, bolsitas, colchonetas, cajones, bastones y otros elementos, cada alumno comienza por conocer los movimientos que puede realizar con su cuerpo en relación al espacio, al tiempo y a los diversos objetos que utiliza.

En esta primera etapa, que abarca aproximadamente hasta 4to. grado, se desarrolla en el niño la habilidad motora general, que se manifiesta bajo las formas básicas del movimiento, como correr, saltar, pasar y recibir, trepar, empujar, traccionar, reptar, avanzar, rodar, etc.

Todas estas actividades le permiten consolidar una base de movimiento que ya en los grados superiores posibilitará de forma natural el abordaje de los deportes. Si bien en este segundo nivel el chico entra en etapa de formación de su habilidad motora específica, no se abandona la primera, ya que por ejemplo, quien aprende handball o voleibol, no deja de practicar, al mismo tiempo, destrezas en colchoneta, cajón, aros, etc.

Y algo muy importante: nunca olvidamos enmarcar la clase dentro de lo recreativo, de modo que cada uno se sienta a gusto, aprendiendo, jugando en equipo y realizando procesos placenteros y provechosos.