Desde nuestro punto de vista, es más importante fomentar el cuestionamiento y la reflexión sobre la realidad social de una época que formar meros repetidores
de situaciones ya resueltas.

Por eso, más que transmitir relatos rígidos, la enseñanza de las ciencias sociales busca ayudar a los chicos a comprender las situaciones que ellos mismos viven, además de ampliarles el horizonte para que puedan interpretar por sí mismos los procesos que personas con otras costumbres han protagonizado en otras épocas y latitudes.

Para esto, utilizamos métodos audiovisuales y técnicas de trabajo grupal, como la dramatización y los trabajos en equipo, además de valorizar especialmente las experiencias individuales que cada uno de ellos vive en la familia, la casa, la escuela, el barrio, etc. Partiendo de estas bases es que llegamos, a partir de tercer grado, a temas más generales como el país, el continente, el planisferio, etc.