Muchas veces nos preguntan qué es lo que diferencia a la Escuela Del Sol de otras buenas escuelas que existen en Buenos Aires. Una pregunta simple, cuya respuesta es tan compleja como explicar cómo hicimos, a lo largo de más de cuatro décadas, para educar a chicos y chicas que hoy son personas de bien, adultos exitosos en lo que hacen y con capacidad para desenvolverse en la vida con autonomía y alegría.
¿Será nuestra concepción de que cada ser humano es único y que merece como tal una atención respetuosa de sus necesidades, capaz de ayudarlo a explotar sus propias potencialidades en un marco de afecto y contención?
¿Será nuestro Proyecto Inventar, que estimula la creatividad y despierta en nuestros chicos desde muy temprano su capacidad inventiva dándole un lugar privilegiado a su creatividad?
¿Serán nuestras charlas de los viernes, en las que cada grupo, independientemente de su edad, consolida sus relaciones, aborda los problemas comunes y resuelve sus diferencias en un marco de respeto y solidaridad grupal?
¿Será el lugar tan especial que le damos a la mediación como espacio ideal para la resolución de conflictos? ¿Serán las actividades con padres y abuelos? ¿Los campamentos? ¿La Escuela al Aire Libre? ¿Los talleres de periodismo? ¿Las actividades de lectura silenciosa?
Seguramente es todo eso ... y también ese “algo más” que es tan difícil de explicar pero que conocen tan bien los cientos de chicos y chicas que en los últimos 43 años pasaron por nuestra Escuela y hoy siguen sintiéndose parte de un proyecto que pone todas sus energías en formar personas inteligentes, sanas, solidarias y felices.