El niño de 4 años manifiesta grandes cambios de crecimiento y maduración
en relación al de 3. Es más independiente de su maestra y su atención está más
puesta en su grupo de pares.

Su nivel de sociabilidad ha crecido y comienza a seleccionar a sus amigos. Esto permitirá un enriquecimiento del juego y de las situaciones de dramatización.

Su vocabulario se ha ampliado y también la forma de expresar verbalmente su pensamiento. Es charlatán y conversador por naturaleza, lo que permitirá al maestro trabajar con juegos de palabras, humor del absurdo, ecos, poesías y canciones.

Su período atencional se ha incrementado y disfrutará escuchando narraciones, que podrá reconstruir verbalmente y representar en sus dibujos y dramatizaciones.

Podrá permanecer más tiempo concentrado, sentado, realizando actividades manuales y de madurez intelectual. Le encantará aprender y conversar sobre ciertos temas relacionados con la naturaleza, el cosmos, la alimentación, la salud y las comunicaciones, entre otros.

Por su sensibilidad, su curiosidad por lo sexual y la aparición de los temores relacionados con la muerte, la oscuridad y los ruidos, está en un período de cuestionamiento constante al adulto. El maestro escuchará, responderá y conversará sobre estos temas con claridad cotidianamente.
El niño de 4 años está en un período altamente creativo y esta etapa es especialmente rica en el área de la plástica, la narración, la dramatización y el trabajo corporal.