El ingreso al Jardín es, de algún modo, un segundo destete. Una situación que despierta nuevas dudas, ansiedades, y revive en los padres el recuerdo de experiencias pasadas. De allí que este paso tan importante deba darse con lentitud
y cuidadosamente.

Cada chico tiene su propio tiempo de integración, es decir su propia necesidad de ser acompañado por sus padres en esta nueva experiencia. Por eso, nuestro criterio es respetar ese tiempo y ayudarlo de un modo positivo.

El maestro guía y acompaña al niño en su proceso de crecimiento, creyendo en él, respetándolo, escuchándolo y dándole los estímulos e instrumentos necesarios para lograr cosas que son importantes para él.

El maestro debe ser, por lo tanto, un adulto capacitado humana y profesionalmente como para lograr estos fines educativos a través de un buen vínculo afectivo.

Algunos temas especiales